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En memoria del carmelita P. Juan de Dios Sanz

El padre Juan de Dios Sanz (a la derecha de la imagen) junto a Carlos Porro.

Los carmelitas dejan el Santuario del Henar, y recientemente hemos conocido la noticia del fallecimiento del Padre Juan de Dios Sanz, que durante gran parte de su vida como religioso estuvo ligado a la vida del Santuario. Primero como novicio  y posteriormente como educador y prior. En su memoria, el padre Celso Prieto ha realizado para cuellar7.com un repaso de su biografía y una semblanza de su figura.

El día 25 de mayo de 2020 fallecía en el convento carmelita de la calle Ayala de Madrid el P. Juan de Dios Sanz. Día en el que a los religiosos de la provincia de Aragón, Castilla y Valencia se nos unió la pena por su partida con la celebración de la fiesta de Santa María Magdalena de Pazzi, modelo de espiritualidad carmelita

El P. Juan era natural de Canalejas de Peñafiel, localidad vallisoletana distante apenas veinte kilómetros de Cuéllar, donde había nacido el 19 de febrero de 1933. De familia típica de labradores castellanos ribereños en tierras de pan llevar y de vino. Sus padres, Cándido de Dios Alonso y Jacinta Sanz Velasco, tuvieron seis hijos: Sixto, Juana, Julia, Felipe, Anunciación y Juan. En los difíciles años cuarenta de la postguerra española ingresó en el convento seminario del Santuario del Henar el día 1 de enero de 1946. Allí un incipiente grupo de jóvenes comenzaba su andadura en el proceso de formación y estudio en la vida religiosa.

El 20 de agosto de 1949 comenzó el noviciado en este mismo convento teniendo como maestro al P. Juan Evangelista Ortiz. Durante estos años, al entrar en el noviciado, se solía cambiar el nombre y él adoptó el de Fray Gerardo, apelativo que usará hasta finales de los años sesenta, volviendo a su nombre de pila, Juan. En este año de noviciado profesó un nutrido grupo de religiosos que ha sido soporte esencial en la vida de la provincia, los padres Miguel Arribas, Gabriel Mayor, Francisco Ortiz, Roberto Ballesteros y Juan de Dios.

Emitió la profesión religiosa el día 27 de agosto de 1950, pasando al convento de San Andrés de Salamanca donde inició los estudios de filosofía y teología en el seminario diocesano. En la Fiesta de la Asunción de la Virgen, 15 de agosto de 1954, realizó la profesión solemne en el Santuario de El Henar. Completados los estudios eclesiásticos, el día 16 de marzo de 1957 recibió la ordenación sacerdotal en la catedral de Segovia de manos de Mons. Don Daniel Llorente y Federico.

Comenzó su andadura pastoral como formador en el seminario del Henar. En 1959 pasó como educador a la casa de protección de menores de Viérnoles Santander. En 1966 es destinado de nuevo a El Henar como rector del seminario. En 1979 obtuvo la licencia en Teología Bíblica en la Universidad Pontificia de Salamanca. En 1984 es destinado al proyecto de formación del seminario carmelita en el colegio de la Sagrada Familia de Valladolid y tres años después vuelve al Santuario del Henar.

El 3 septiembre de 1998 es elegido Prior Provincial en un capítulo provincial extraordinario, convocado debido a la trágica muerte en accidente del P. Emilio Martín Herguedas y renovó su mandato siendo reelegido de nuevo como Prior Provincial hasta el año 2002.

Terminado el ejercicio de su cargo vuelve de nuevo a El Henar donde seguirá prestando con lealtad sus servicios en las diversas necesidades del Santuario. En septiembre de 2017, debido a su frágil salud y achaques de la edad, pasa a formar parte de la comunidad de Valladolid donde recibió los cuidados necesarios. Su estado de salud se agravó y en noviembre de 2019 es traslado a la residencia de ancianos de nuestra comunidad de la calle Ayala de Madrid. Aquí ha residido durante este tiempo con los cuidados y atenciones de la comunidad y del equipo de enfermería de dicha residencia. Sus restos fueron incinerados y trasladados al panteón familiar en el cementerio de su pueblo natal, Canalejas de Peñafiel.

Gran parte de su vida religiosa ha transcurrido en la comunidad del Santuario del Henar atendiendo a las necesidades materiales y espirituales propias de este centro de devoción y peregrinación tan conocido en Castilla. Lugar enmarcado además en un espacio determinado de la hoy conocida como la España vaciada. Desde aquí ha atendido a los pequeños pueblos y parroquias colindantes en la pastoral rural y el acompañamiento de personas mayores.

Hombre piadoso, de profundas convicciones religiosas y devoto de la Virgen. Con un carácter afable, cercano y educado ha sido referencia en la zona como director espiritual y paciente oidor de confesiones e inquietudes de quienes se acercaban en busca de consejo o consuelo.

En la atención al Santuario puso sus habilidades amenizando la liturgias y romerías con la música del órgano. Asimismo su afición por la naturaleza y sus artes de jardinería cuidaron y embellecieron la extensa pradera, el entorno de la casa y el claustro. A destacar su entusiasmo en la organización de las romerías y novenas anuales en las que puso de manifiesto su devoción a la “Morenita”, apelativo popular con el se que conoce en la zona a la Virgen del Henar, y que él usaba frecuentemente. Su afición a la fotografía nos ha dejado, además, un rico testimonio de documentación gráfica no solo de esta zona, sino también de la vida de la Orden en capítulos, reuniones, encuentros y convivencias comunitarias. Colaborador constante en la edición del boletín “El Henar” con las entrevistas a gente sencilla del entorno. Durante algunos periodos incluso se hizo cargo de la dirección y distribución del mismo.

Como religioso ha compartido con la comunidad provincial carmelita los más diversos encargos que le encomendaron, como rector del seminario, administrador, prior, consejero provincial, prior provincial.

Que el manto de la Virgen, bajo cualquiera de sus advocaciones preferidas e invocadas, de El Carmen, El Henar o El Olmar, le haya cubierto y protegido en este viaje hacia el encuentro definitivo con el Señor de la luz y de la paz. Con la plegaria tantas veces repetida y cantada: “Madre de amor y de gracia, nuestra esperanza y consuelo, condúcenos hasta el cielo, Virgen Santa del Henar”.

Padre Celso Prieto Bermejo, Orden Carmelita

Autor: Opinion

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