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Gracias Rebeca

Por fin un pregón de verdad.

Si dar un pregón es un simple rito para iniciar las fiestas, este año se ha convertido en algo mucho más valioso. Hemos vivido unos minutos de tensión emotiva, de contagio colectivo y de pasión multitudinaria que hacía mucho tiempo que lo echábamos de menos. Se ha cumplido el rito pero ha sido con una plaza vibrante, latiendo con un corazón común y en un estallido esperado durante meses para olvidar los sinsabores de lo cotidiano y abrir el tarro de la fiesta sin ataduras. Todos sentíamos esa unión y ese latir, saltar y bailar juntos, los de un lado y los de otro, jóvenes y viejos, niños y maduritos, locos y melancólicos, todos en un “A por ellos” que necesitábamos para sentirnos vivos.

Ya estábamos cansados de esos Pregones que cumplen con dignidad el encargo pero que se pierden en tópicos vacíos…de recios castellanos, gestas memorables y cuellaranos ilustres… Ha habido mucho años de pregoneros con lustre político de un lado o de otro, de profesionales de los medios allegados o prohombres a los que hay algo que agradecer. El pregón de este año se los ha llevado a todos por delante. Ha llegado Rebeca y enseguida nos hemos dado cuenta de que tenía algo que decirnos, quería contarnos la historia de cualquier chica joven que ha crecido en Cuéllar, que ha volado buscándose la vida y que sigue sintiendo y valorando todo lo que ha dejado entre las calles de este pueblo. “De lejos dicen que se ve más Claro” y por eso Rebeca, desde el otro lado del mar valora la vida de un pueblo castellano, con la gente que se conoce, con los amigos que siempre están ahí, con las viejas calles que nos cobijan y con la fiesta que se contagia sin necesidad de grandes ruidos ni fuegos artificiales.

Ha sido un pregón diferente y queremos que siente un precedente. Parece que al señor alcalde le costó decidirse y dar este paso rompedor. Hay que agradecérselo. Ahora no se puede volver a los pregones cansinos y casposos de las viejas colinas y las mesnadas de nobles guerreros. Hay muchos jóvenes de Cuéllar repartidos por el mundo, que tienen un nombre, un historial, un currículo y todo el futuro por delante. Rebeca ha abierto ese camino. Hay muchos jóvenes de Cuéllar que tienen cosas que decir y que hablan un idioma común con todos los que llenamos la Plaza Mayor cada Sábado de Toros.

Hay que decir “Gracias, Rebeca” por habernos traido esos momentos mágicos, donde el tiempo se para, se toca el cielo y las lágrimas fluyen sin freno para echar fuera la emoción contenida…por tanto tiempo. Gracias por iniciar ese camino que esperamos que no tenga vuelta atrás.

Autor: Jesús Eloy García Polo

Muévelo

1 Recado

  1. Desde luego, gracias. El mejor pregón. Bravo, Rebeca. Disfrutamos, nos emocionamos hasta llorar y nos sentimos orgullosos de que lleven nuestro pueblo por el mundo.

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