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El cuellarano Jesús Eloy García camino de las antípodas

El cuellarano Jesús Eloy García de viaje en Nueva Zelanda.

Cuando Daniel, el amigo del alma australiano, nos dijo que se casaba en Kuala Lumpur enseguida pensamos que sería difícil que pudiéramos asistir. Viajar unos días hasta Malasia para una boda y volverse a casa como el que regresa de Valladolid era una locura impensable. Comenzamos a ver la posibilidad de añadir algo interesante que completara ese viaje fuera de lo común. Yo había visitado Nueva Zelanda en 2005 y siempre pensé que tenía que volver a ese país tan seductor. Al principio parecía una locura añadida a otra locura. Poco a poco lo fuimos viendo posible, a pesar de que las tarjetas Visa no están en el mejor momento. Pero hay que aprovechar las ocasiones, las oportunidades e incluso las excusas. El tiempo vuela y hay muchas cosas que ya no vuelven. Los bancos pueden darnos dinero, pero nunca podrán darnos tiempo, algo que cada vez valoramos más.

Vista del skyline de Auckland.

Y aquí estamos volando a Auckland, con la ilusión de adolescentes que descubren el mundo. La boda en Kuala Lumpur resultó muy cálida y emotiva. Ceremonia de familia y amigos en un restaurante italiano con discursos, agradecimientos, recuerdos y emociones a flor de piel. Éramos unos 80 invitados llegados de 27 países diferentes en la boda de un australiano con una chica brasileña en Malasia. Estas deben de ser las cosas buenas de la globalización. Así es el mundo que se abre paso y que nosotros nunca podíamos imaginar. Realmente vivimos es la aldea global.

Por eso continuamos viajando hasta la otra esquinita de esta aldea, hasta donde viven nuestros antípodas, esos que andan cabeza abajo cuando nosotros caminamos de pie. Todos con los que he comentado el viaje me han comentado su ilusión y sus ganas de visitar Nueva Zelanda. No es barato pero tampoco es una locura económica. Los vuelos cada vez son más baratos y siempre elegimos la forma más barata de movernos por el país, en este caso en una furgoneta acondicionada para dormir y cocinar. El resto ya depende de nosotros.

Es uno de los lugares mas maravillosos del planeta.

Quizás lo más difícil de conseguir para realizar un viaje así sea el tiempo y la determinación de lanzarse a una aventura diferente, donde caben todas las pasiones de cada uno. Nueva Zelanda tiene un camino para cada cual. Para los amantes de la fotografía, los amigos de la Naturaleza, los locos de deportes de riesgo, los que disfrutan de caminatas increíbles, de paisajes volcánicos espeluznantes, de los bosques prehistóricos de los dinosaurios, de cascadas y fiordos de ensueño, los que buscan ballenas, pingüinos…,los que siguen los escenarios de las películas más fantásticas, los que se interesan por la pervivencia de culturas antiguas en el mundo de hoy. Para todos tiene sus rincones este país tan joven y tan seductor. Por aquí veremos a cada loco con su tema.

Llegamos muy tocados por las doce horas de desfase horario. Estamos en esos días en que pasamos las noches medio despiertos y los días medio dormidos. El cuerpo necesita su tiempo para acostumbrarse, que en estas edades puede alargarse hasta una semana. Esperemos que el café sea bueno y nos mantenga con los ojos bien abiertos ante las maravillas del país de los kiwis, del señor de los Anillos, de los Maories, de los All Blacks y de los 40 millones de ovejas.

Autor: Jesús Eloy García Polo

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1 Recado

  1. Pásalo bien en Nueva Zelandia! La próxima vez, Australia.

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